La mujer del mes de Symetrías es la escritora española pionera del feminismo en la literatura: Rosalía de Castro.

Rosalía de Castro es la gallega más universal. Nacía un 24 de febrero de 1837 en Santiago de Compostela y murió en Padrón (A Coruña) el 15 de julio de 1885. Hija de madre soltera -su padre era un sacerdote-, se convirtió en escritora. Un oficio que era exclusivo de hombres y además, mal visto para las mujeres de la época.

Rosalía de Castro

Mujer del mes de Symetrías: Rosalía de Castro

Una mujer en la sombra que brilló por sus escritos en el siglo XIX. Se trata de la figura central del Resurgimiento de la literatura gallega en el siglo XIX, autora de Cantares gallegos (1863), obra fundacional del mismo, al ser uno de los primeros libros enteramente escrito en gallego de la Edad Contemporánea.

Esta novelista española de lengua gallega y castellana demostró que la mujer siente y padece, que no somos seres insensibles ni tenemos que estar sometidas al varón. Enseñó a la sociedad de la época, y a la de hoy en día, que las mujeres podían protestar, tener sentido del humor o deseo sexual.

Durante su infancia y juventud, de Castro nunca disfrutó de una buena salud, lucho con la enfermedad y a menudo con cierta penuria. Tanto en sus versos como en su prosa, puede apreciarse su gran personalidad, de carácter recio y profunda empatía con los y las desvalidos y desvalidas, con la emigración de el gremio campesino gallego

A los 48 años murió en su casa de Padrón, hoy convertida en un museo

Obra

Rosalía escribió líneas inolvidables, gran parte de ellas en gallego, como las lágrimas hechas versos de Adiós ríos, adiós fontes. La que se considera su obra cumbre del Romanticismo, Cantares gallegos (1863) es un conjunto de poemas que une el costumbrismo de carácter descriptivo y narrativo, el romanticismo y la reivindicación referiada a la emigración, una poesía intimista que busca la paz. Posteriormente  publicó Follas novas (Hojas nuevas), un poemario diferente, motivado por la emigración, las desgracias familiares y las dolencias físicas y morales. Toda una poética que ahonda en los sentimientos y en la frontera del propio ser. 

Además, es considerada junto con Gustavo Adolfo Bécquer la precursora de la poesía española moderna.

Durante años, su obra estaba considerada, de manera superficial, solamente como un canto a la tierra y a la morriña. Una pasada romántica por la patria gallega en el exilio forzoso de la emigración. Lo cierto es que, sobre todo en su poco conocida prosa, la escritora era una abanderada del feminismo. El prólogo de La hija del mar, uno de sus libros más intimista, supone todo un alegato de empoderamiento femenino y reivindicación.

“Porque todavía no les es permitido a las mujeres escribir lo que sienten y lo que saben”, afirmaría en el texto, publicado en 1859. Sus personajes femeninos, siempre contrapuestos: o sometidas o intentando rebelarse. Estas últimas, incomprendidas y aisladas, censuradas, viviendo con el sino de convertirse en unas solteronas.

“Yo soy libre”

“Cuando los señores de la tierra me amenazan con una mirada, o quieren marcar mi frente con una mancha de oprobio, yo me río como ellos se ríen y hago, en apariencia, mi iniquidad más grande que su iniquidad. En el fondo, no obstante, mi corazón es bueno; pero no acato los mandatos de mis iguales y creo que su hechura es igual a mi hechura, y que su carne es igual a mi carne. (…) Yo soy libre. Nada puede contener la marcha de mis pensamientos, y ellos son la ley que rige mi destino”.

Rosalía escribió estas palabras en Lieders, un texto publicado en el Álbum del Miño de Vigo, en 1858. Tenía 21 años y su discurso precoz, crítico y feminista ya quedó plasmado en esa gran declaración de intenciones. Fue pionera, por tanto, del feminismo literario en España y Portugal.

Lo cierto es que la preocupación constante por la condición femenina ha impregnado su obra, y es de justicia despojarla de su leyenda y, como defiende María Pilar García Negro en el artículo Rosalía de Castro: una feminista en la sombra, “devolverla a la verdad de su producción, su radicalidad y su transgresión como librepensadora y poeta. Ella representa, en suma, el inicio de la modernidad gallega”.

Fuentes: ElPaís, El Espanyol, cervantesvirtual.com, canalhistoria.es, escritoras.es, lainformación.com, lavozdegalicia.es